Lejos del elitismo un tanto snob de otras famosas listas de vinos, como la de la guía de la revista fundada por Robert Parker Jr., The Wine Advocate, el ranking de los 100 mejores vinos del mundo que publica otra revista norteamericana de mucho prestigio en el sector, Wine Spectator’s contempla otros parámetros, además de la mera cata del vino.

Según Wine Spectator’s sus parámetros para elaborar la lista de esos 100 mejores vinos del planeta tienen en cuenta aspectos como la relación calidad – precio, el prestigio y trayectoria de la bodega o la accesibilidad del vino en el mercado. Es por ello que quizás sorprendan algunos de los vinos españoles que aparecen en dicha lista y echemos en falta otros. Así, por ejemplo, en el número 12 del ranking nos encontramos al segundo vino español, el Ribera de Duero Valderiz 2016 o, ya en el puesto 17 el Viña Godeval Cepas Viellas (Valdeorras), Montecillo Reserva (Rioja) en el 25 y en el 28 Syrah de Bodegas Borsao (Campo de Borja).

Pero la gran alegría es encontrar en el puesto número 1, como el mejor vino de la lista de este año para Wine Spectator’s, un vino español, el Castillo de Ygay Gran Reserva Especial 2010 de Bodegas Marqués de Murrieta (D. O. C. Rioja), una distinción que certifica la vuelta del gusto de buena parte de la crítica a grandes vinos clásicos, bien es verdad que actualizados, donde destaca la elegancia frente a la potencia, el equilibrio

Sala de barricas de Castillo de Ygay

fruta madera, sobre la predominancia de la primera y la suavidad por encima de los taninos sin pulir. Todo ello tuve ocasión de certificarlo en una cata reciente de este vino, que realmente me pareció extraordinario.

Según la revista este Castillo de Ygay Gran Reserva Especial 2010 se distingue por su equilibrio y armonía, buena acidez y taninos redondeados. Por su parte la bodega nos informa de su elaboración a base de Tempranillo (85%) y Mazuelo (15%), provenientes del Pago La Plana, de 40 Ha., plantado en 1950 dentro de la Finca Ygay. Recibe una crianza de 24 meses en barricas bordelesas de roble americano y francés, habiendo sido embotellado en Marzo de 2015.