El salón Botellas con bellota, “Tentación ibérica”, como lo nombran sus organizadores, se celebró la tarde de este lunes 4 de Febrero en el hotel NH Convenciones de Sevilla. En él se dio cita a lo largo de la jornada, buena parte del mundillo gastronómico sevillano, propiciando el encuentro entre bodegueros, productores, distribuidores y profesionales de la hostelería.

Virginia Gutiérrez de Rutas del Vino y Carlos G. Madero de Península Viticultores

Organizado por Gustatio, Creatividad Gastronómica, el salón ha contado con el apoyo tanto de la Asociación de Sommeliers de Sevilla, como de la Asociación de Hosteleros de Sevilla y Provincia.

En las mesas expositoras se intercalaban las botellas de vinos, con los productos ibéricos. Hasta doce elaboradores de jamón ibérico de bellota, y otros productos derivados del cerdo ibérico, además de dos queserías y la panadería Obando, con sus picos y regañás. Junto a ellos, catorce bodegas, donde se incluyen las cervezas artesanas de Hecatombe Brewing y la sidra asturiana Trabanco, quienes, por cierto, presentaron un curioso vermut blanco de sidra.

Jamones Sierra de Sevilla

 

Gustatio, como ellos mismos cuentan, es una empresa asturiana creada en 2010 especializada en la organización de eventos gastronómicos y trabajos de comunicación para empresas agroalimentarias y restaurantes. Responsables del desarrollo de Vinoble 2014, coordinan desde hace tres años la comunicación en España de la Asociación de Cocineros Euro – Toques, entre otras propuestas.

En cuanto al contenido del salón en sí, sinceramente creo que las mesas de los productores de ibérico estuvieron bastante por encima de los vinos presentes. Unas notas al respecto: Gran nivel de todos los jamones presentados, pero señalemos dos cosas, la certificación del potente (en el buen sentido) de los jamones del Valle de los Pedroches cordobés y el gran nivel

Bodegas Comenge de Ribera de Duero

también de los jamones Sierra de Sevilla de El Pedroso, una cooperativa que no ha acabado de situar sus jamones en el puesto que merecen, quizás lastrados por la mala gestión inicial del matadero. Tuvimos ocasión de deleitarnos, una vez más, con la destreza en el corte de jamón de excelentes cortadores como Laura Polvillo, todos componiendo platos de ibérico perfectamente cortado y presentado. Por otra parte, señalar el “lomo doblado” curado en manteca blanca de cerdo presentado por Señorío de Montanera, un producto muy extremeño,

Jamones y AOVE Extrem

 

poco conocido y de indudable buen sabor. El salón también nos permitió descubrir algún queso muy interesante, como los que elabora en Rueda (Valladolid) Peinaovejas.

En cuanto a los vinos, ya hemos señalado que el nivel no ha sido extraordinario, certificándonos dos cosas, que pocas novedades nos sorprenden ya en este mundillo y el cambio a peor, ya observado en otros salones y en otras bodegas, de algunos vinos clásicos.

Ayer me defraudaron dos vinos a los que siempre les tuve especial cariño, Condado de Haza de Pesquera y La

Mesa de Bodegas Barbadillo

Vicalanda o Viña Pomal de Bodegas Bilbaínas, a años luz de algunas añadas antiguas que nos hicieron amar a estas bodegas. Pero si hubo un grato reencuentro, fue con los vinos de  Manuel Manzaneque, con D. O. Finca Élez, una denominación propia de una bodega albaceteña integrante de Grandes Pagos de España, nos cautivó especialmente su Syrah 2009, un vinazo envolvente, cálido y  elegante, que nos recordó a grandes vinos californianos.

Un interesante salón que nos permitió probar excelentes productos del cerdo ibérico de Extremadura, Guijuelo, el Valle de los Pedroches, Huelva y la Sierra Morena Sevillana, vaya tesoro nuestro cerdo ibérico.