Bodegas Sánchez Romate

Bodegas Sánchez Romate Hnos. es una de las históricas bodegas jerezanas que siguen desde su fundación, que se remonta a finales del siglo XVIII, en manos de la familia fundadora. Más de 200 años de elaboración y crianza de vinos generosos y brandies, como su emblemático brandy Cardenal Mendoza.

Invitados en el salón de La Carboná

Con un espíritu de innovación y actualidad dentro de su tradición secular, Bodegas Sánchez Romate ha presentado sus novedades a los medios de comunicación especializados en el transcurso de un muy agradable almuerzo en el restaurante jerezano La Carboná, establecimiento seleccionado por la famosa guía roja Michelin, dentro de su categoría Bib Gourmand, donde figuran restaurantes elegidos por su gran relación precio calidad.

Sánchez Romate ha diseñado una línea de vinos de Jerez, bajo el epígrafe de Unusual Sherris, muy en consonancia con la presentación de ciertos vinos muy demandados en la hostelería más contemporánea, con botella de tipo borgoña, etiquetas y

Nueva presentación de vinos de Jerez de B. Sánchez Romate

nombres peculiares, según la tendencia de vinos actuales, la línea Unusual, presenta vinos como el que nos sirvió de aperitivo en el encuentro de La Carboná, Mírame cuando te hablo es el nombre de un vino elaborado a partir de vinos finos procedentes del Pago de Añina mezclado con Moscatel de la zona de Jerez, lo que le proporciona un toque de dulzor. Servido con hielo, otra originalidad, compite directamente como aperitivo con vermuts blancos.

Amontillado Olvidado de Sánchez Romate

Dentro de la misma gama, nombres tan peculiares como Voy a perderme, elaborado con Pedro Ximénez y Moscatel, y Fuego ¿No gracias?, un homenaje a la película “Desayuno con diamantes”, un Medium Dry a partir de amontillados de distintas soleras.

Durante el almuerzo, organizado por Bodegas Sánchez Romate junto con el equipo de su distribuidor para Sevilla y Cádiz, Distribuciones Merino, pudimos disfrutar del Fino Perdido y del Amontillado Olvidado, procedente este de soleras de su famoso NPU de 20 años de vejez.

En el postre, un delicioso Tocino de cielo con helado de queso, se sirvió Cardenal Mendoza Angêlus, una de las últimas novedades de la bodega, un licor a partir del famoso brandy de la casa donde, a través de técnicas propias de maceración, se consiguen agradables notas cítricas y de fruta pasificada, destacando su recuerdo a naranja amarga.