De 1870 procede la bodega de vinos y brandis fundada por el montañés, Fermín de los Casares. En La Palma del Condado se encuentra esta tradicional bodega que hoy día, de la mano de Bodegas M. A. M., ha presentado días atrás sus nuevos vinos y su filosofía de elaboración ante un selecto pequeño grupo de gente del vino a través de la red, ya que, lamentablemente, de momento no hemos podido realizar ese encuentro físico en la misma bodega, queda pendiente.

Tragantía Zalema

Una filosofía de elaboración que se puede resumir en los siguientes puntos: empleo de uvas autóctonas para embotellar vinos monovarietales, entre ellas los dos vinos presentados en la cata, uno de uva Zalema, la blanca más extendida en la comarca y la variedad de origen francés Colombard, una uva que, en principio se trajo para “potenciar” los blancos de Zalema pero que la bodega ha optado, con buen criterio entiendo, por presentar como monovarietal. No se elaborarán más de 4.000 botellas cada añada por varietal.

Al margen de estas dos varietales que ya se han presentado como vinos embotellados, la bodega está trabajando sobre otros varietales como la Listán Blanco, Mantua, Mollar Cano o Jaén Blanco y Negro.

En la cata virtual se presentaron los dos blancos embotellados, Tragantía Zalema y Albaleia Colombard, con unas llamativas  e imaginativas presentaciones. En la cata la Zalema se mostró sorprendentemente corpórea para lo que es habitual en los vinos de esta uva elaborados en la zona, curiosamente en boca ambos vinos presentan

Albalaia Colombard

similitudes en cuanto a densidad e impresiones organolépticas. Un amarillo pálido y brillante la Zalema en cuanto a su capa de color, que en la Colombard nos dejó un bonito tono amarillo de reflejos verdosos un tanto acerados.

También se presentó en la cata el Vermú Rojo Niña Lola de la casa, muy sabroso, saltan las notas cítricas nada más destapar la botella que luego se conjugan en la boca con una sabia mezcla de especias y herbáceos que dan como resultado un refrescante y muy gustoso trago. La bodega sigue manteniendo su tradicional brandy Gran Infante entre otros, además de otros productos también licorosos como su Ron Heredero o su Anís Onuba. Por supuesto también perviven sus viejas soleras de vinos generosos que, desde la fundación de la bodega, se crían por el tradicional sistema de soleras y criaderas en viejos bocoyes de castaño.