Bodegas de Rioja

La pasada semana hemos tenido la fortuna de volver, una vez más, a visitar algunos de los maravillosos parajes del vino español, La Rioja, Navarra y Álava, forman una zona vinícola y gastronómica donde cualquier aficionado a la buena mesa y al disfrute de los bellos paisajes puede ser feliz. En esta primera parte, dividida en dos entregas, de nuestro corto periplo riojano, nos fijaremos en dos bodegas de La Rioja que, una nueva y otra con nuevo propietario, están prácticamente iniciando su andadura, y alguna otra sorpresa que contaremos de camino.

Finca El Acueducto

Carlos Moro es uno de los bodegueros más inquietos de España, esto ya lo hemos dicho en otras ocasiones, ahora sus principales desvelos son para la bodega riojana a la que, adquirida en 2014, le ha dado su propio nombre. Viñedos a los pies del monte Toloño, en Sierra Cantabria, en parajes donde se contempla desde Haro (a la derecha de nuestra vista) hasta Labastida (a la izquierda), pasando por Briones y la villa donde reside la bodega, San Vicente de la Sonsierra, que se perfila contra la sierra con su inconfundible silueta, todo ello con el río Ebro serpenteando entre los campos de vides.

Vid dando sus frutos

Pisamos dos viñedos de los 23 que posee la bodega, todos sembrados de Tempranillo, la uva tinta reina de la región. Las Ginebras es una finca de 1983 a más de 600 metros de altitud. De 1986 es El Acueducto, finca que toma su nombre de la construcción romana dedicada a transportar agua que la enmarca.

Ya en la bodega, siempre conducidos con enorme amabilidad por Ignacio Peral, el director de la misma, nos adentramos en los calados subterráneos excavados en la roca del monte a 15 metros de profundidad, donde se alinean barricas de roble donde envejece el vino. Los vinos más especiales de finca se fermentan en toneles de roble francés de 3.000 litros. Dos mesas de selección y una despalilladora especial, son detalles, como la máquina limpiadora de las cajas de vendimia, que delatan con el mimo que se trata la uva en esta bodega.

Depósitos de roble para fermentación

Pasamos a su gran sala de catas para probar los vinos elaborados por el enólogo Sergio Gurrucharri. En primer lugar el Oinoz Crianza 2014, un 100% Tempranillo, como todos los tintos de la bodega, que pasa 12 meses en barricas nuevas con tostados medios (50% roble francés y 50% americano). Quizás el más “riojano” de sus vinos, con un tono granate y muy intenso aromáticamente, con notas de frutas de bosque maduras y elegantes matizadas de suaves tostados. Fresco y mejorando en botella.

Calados excavados para reposo de las barricas

Los CM toman su nombre de Carlos Moro. En primer lugar el CM 2015, un vino que procede de uvas de tres parcelas seleccionadas y con viñedos de entre 35 y 50 años de edad seleccionadas por el propio Carlos Moro. Un vino intenso y en proceso de evolución en botella. Junto a él, CM Prestigio 2015, elaborado con uvas de cuatro parcelas escogidas y situadas en la Rioja Alavesa. 18 meses de crianza en barrica mayoritariamente francesa (80-85%), es un rioja de corte “moderno”, con color, cuerpo, voluminoso y expresivo.

Cata de vinos de Bodega Carlos Moro

Un buen comienzo para nuestro viaje donde, entre vinos y suculentas viandas, contaremos el camino andado a todos los lectores de Gastrobaris Magazine, acompañennos.

Carlos Moro Bodegas y Viñedos

Camino Garugele s/n

San Vicente de la Sonsierra (La Rioja)