Seguimos nuestro periplo por tiendas de buenos productos gastronómicos y nos paramos hoy nada más y nada menos que en la Cuesta del Rosario, en pleno corazón del centro de Sevilla, al ladito de La Mina, uno de esos pequeños templos de la cerveza que hay en Sevilla. Allí, en el número 7, Manuel Ortiz regenta una pequeña gran tienda que se llama BdeJota.

Manuel Ortiz manejando con destreza el cuchillo jamonero

Ortiz es un hombre que ha pasado por el mundo del vino y la gastronomía y entiende esto tela. Con su impoluta camisa blanca y, cosa inevitable en estos tiempos, su mascarilla, lo encontramos detrás de este pequeño paraíso gourmet que, como dicen de los perfumes buenos, viene en tarro pequeño. No hace falta más, unos cuantos metros cuadrados para despachar vinos, conservas, chacinas ibéricas y el jamón al corte, ibérico y de bellota.

Corazón de jamón hemos titulado, y es cierto, de hecho estos días que tanta murga están dando con San Valentín, Manuel está estuchando jamón cortado con forma de corazón, para que los enamorados, en vez de compartir pan y cebolla (mentira cochina, porque sin dinero el amor se complica tela) puedan compartir una cenita en casa con un buen jamón y una buena botella de vino.

Buenos vinos también en BdeJota

Siendo el jamón ibérico su producto estrella, además de estuches al corte envasados al vació, en BdeJota lo podemos degustar al momento de la manera más popular que existe, en un perfecto bocadillo, los hay de jamón pero también de salchichón, chorizo, lomo o queso… ¡ufff! Su majestad el bocata, qué placer y qué socorrido es un buen bocadillo y qué arte saber montar uno bueno, con buen pan y bien relleno.

BdeJota, artesanos del jamón

Desde las nueve y media de la mañana hasta las nueve de la noche BdeJota está abierto (menos los domingos, que son para descansar). Allí ya hemos hablado de ello, hay buenos vinos y conservas, además de los nombrado ibéricos con el jamón como estrella, pero hay más. Salsas hechas con productos naturales con ingredientes como el vinagre de Jerez o vino oloroso, las muy sevillanas aceitunas, anchoas de Santoña, huevos de gallinas de granja, en fin, ahora que tanto se reivindican los pequeños comercios de barrio, pásense, cuidarán nuestro tejido económico local y se estarán cuidando ustedes mismos.