La ensenada de Barbate y sus playas aledañas, guardan la riqueza y la historia que, desde antes de los romanos, conocieron una de las civilizaciones más antiguas de Europa y, desde tiempos inmemoriales, la extracción, elaboración y comercialización de la riqueza que proporciona el Atlántico en el Golfo de Cádiz, por supuesto con la pesca del atún y con la elaboración del preciado Garum. Tarifa, Bolonia (Baelo Claudia), Zahara de los Atunes, la misma Barbate, Los Caños de Meca, Zahora, El Palmar de Vejer, playas de culto algunas para surferos y gente moderna, salvadas de la masificación especulativa gracias al Levante que, muy frecuentemente, barre la arena de sus orillas. Y su riqueza gastronómica.

Atún rojo, mercado de Barbate

Atún rojo, mercado de Barbate

En Barbate podemos encontrar varias empresas que, en torno al preciado atún, comercializan excelentes conservas, salazones y carne fresca que, sin embargo, no son suficientes para remediar los altos índices de paro y la incidencia de la droga y el contrabando, en una comarca tan cercana a Marruecos. Pero dichas empresas, crecen cada año en volumen y excelencia en la difusión del producto autóctono y, por lo tanto, atrayendo mayor riqueza y puestos de trabajo al pueblo. Herpac, Gadira, La Chanca, entre otras, son referentes de estas empresas.

Más que atún

Más que atún

Un paseo por la plaza de abastos de Barbate, pequeña pero bien surtida, es un gozo para el amante de la buena mesa. Sus puestos de pescado rebosan productos recién llegados. Naturalmente el atún, pudiéndote encontrar, fue mi caso, con una pieza entera de unos 100 kilos acabada de amerizar en un puesto, luego el despiece, el lomo, el tarantelo, la ventresca. Junto al atún, lo que entra en la lonja, morenas, pulpos, marrajos, lubinas, sargos y toda una colección de especies de las aguas limítrofes. También, como no, mariscos de zonas cercanas, sin que falten majestuosos langostinos rayados de Sanlúcar de Barrameda.

Lomo de retinto

Lomo de retinto

Pero la comarca también es hábitat de una especie vacuna autóctona, el ganado  de raza retinta y una derivada de ella, la ternera de La Janda. Ganado que pasta en tierras de Conil, de Vejer, de Barbate, y que nutre con sus magnífico cortes de lomo o chuletón, los puestos del mercado y los bares y restaurante de la zona. Porque si mencionaremos El Campero, como referencia de restaurante atunero, hay que mentar a La Castillería como templo carnívoro, a pesar, como pasa en el caso del atún, de que podamos encontrar magníficos platos de carne en otros locales.

La huerta barbateña

La huerta barbateña

La huerta colorea los puestos de verdura y fruta fresca. Aquí podemos apreciar uno de los pocos tomates verdaderamente buenos que van quedando en el mercado, el rojo que viene de Conil.
En cuanto a la hostelería de Barbate, todo el mundo tiene como referencia al restaurante El Campero. Pero el pueblo ofrece mucho más en cuanto a locales y, en su mayoría, a pecios que, comparado con Sevilla por ejemplo, están en muy buena línea. En el pueblo podemos encontrar buen tapeo a 1,50 y 2,00 euros, y raciones entre 7,00 y 9,00 euros de buen tamaño y calidad. Naturalmente no esperemos salones de diseño ni grandes cartas de vinos para acompañar, pero si guardan muchos el sabor de esos bares de pueblo donde el trato es cordial, cercano y el producto fresco y hecho con honestidad.

Filete de mero

Filete de mero

Tomemos por ejemplo los pescado fritos de Casa Paquete, como su morena frita, una antigua venta en la explanada frente al puerto pesquero, o, más cerca del pueblo, también cerca de la zona portuaria, El Gordo, con unas muy recomendables croquetas de choco con su tinta, un adobo de cazón de categoría y un sabroso atún encebollado en salsa.
Barbate centra su oferta gastronómica en el paseo marítimo de la Playa del Carmen, donde podemos encontrar varios sitios de buena relación precio – calidad. Probamos, por ejemplo, una buena ventresca en Casa Óscar, o un sashimi muy fresco, nos gustaron mucho sus croquetas de pargo, bien acompañadas de salsas roja y verde y unos fresquísimos y sabrosos filetes de mero.

Revuelto de ortiguillas y gambas

Revuelto de ortiguillas y gambas

Entre el mar y el pueblo, cerca del farito que da nombre a su plaza, está, precisamente El Faro, una terraza de verano que evoca aquellos jardines que eran las agradables ventas y terrazas de antes y donde disponen de un horno de leña de donde salen unos lomos de retinto muy a tener en cuenta. Además ofrecen un rico salmorejo con taquitos de mojama rico. Como en todos los bares de Barbate, hay que estar atento a lo que entra del día fuera de carta, un pez limón, por ejemplo, fue un acierto absoluto.

Sashimi de atún rojo

Sashimi de atún rojo

Pez limón

Pez limón

Callejeando hacía el interior del pueblo, se va uno encontrando bares de sabor antiguo, como Casa Frasquito, un templo del Real Madrid y de los guisos caseros, donde no es pueden pasar por alto sus garbanzos con choco o sus fideos con caballa. Tienen unas “autenticas” croquetas de puchero y hacen los huevos de choco fritos, algo que no habíamos visto antes. Sardinas asadas y ortiguillas, muestran también la calidad del sitio.
Hay más, pero baste por ahora esta crónica urgente de un pequeño recorrido por el paraíso del atún rojo, donde, como podemos comprobar, hay mucho más que atún.

Barbate (Cádiz).