Andalucía Sabor 2017
Fotografía: Manolo Manosalbas
Textos: Javier Compás

A la hora de abordar el relato de lo que ha sido la VI Edición de Andalucía Sabor, desde el equipo de Gastrobaris Magazine nos hemos planteado una duda, narrar simplemente quién y qué ha hecho en esta edición, qué se ha expuesto y cuantas personas han pasado a visitar el evento, o analizar qué pretende ser y cuál es la verdadera realidad de Andalucía Sabor.

D. O. Montilla – Moriles

Hemos decidido dividir la crónica en dos entregas, en esta primera analizaremos precisamente lo que entendemos que debe ser, y por ahora no es, este encuentro gastronómico andaluz y describir la parte expositiva. En la segunda entrega les narraremos lo que ha sido el Congreso celebrado paralelamente en el Auditorio del anexo de FIBES.

Pues empecemos precisamente por el marco, la ampliación de FIBES, un lugar con un magnífico auditorio para el Congreso, pero una zona expositiva que no guarda los requisitos imprescindibles para una muestra de este tipo. Los espacios son incómodos, se tiene la sensación de que las casetas se ajustan en pasillos o, en el caso del piso principal, en un hall, grande, pero un recibidor al fin y al cabo. Escaleras, rampas, recovecos por donde se pierden los expositores, que suelen estar en stands pequeños y carentes de toda originalidad de diseño. No creo que sea el sitio adecuado para lo que quiere ser Andalucía Sabor.

Salón de vinos

Por cierto, ¿qué quiere ser Andalucía Sabor? En la web oficial se anuncia a bombo y platillo: “Un encuentro profesional y monográfico que cada dos años concentra toda la oferta alimentaria de Andalucía para afianzar su presencia en el mercado nacional e internacional. Todos los profesionales del sector de la alimentación y la alta gastronomía se reúnen en una cumbre que consagra el liderazgo de la agroindustria de Andalucía más allá de sus fronteras”. “Toda la oferta alimentaria”, “Todos los profesionales del sector”, “Liderazgo de la agroindustria de Andalucía”, quien ha visitado Andalucía Sabor será consciente de que esta feria está muy lejos de ser el escaparate de toda la oferta alimentaria de la región, hay, sí, mucho que ver y probar, pero es más lo que falta que lo que hay. Además sin una estructura clara. Hay provincias presentes con un gran multistand que agrupa a los productores que deciden acudir de dicha provincia, pero se echan de menos muchas grandes marcas, estas están a veces perdidas en dichos stands provinciales o en los de las denominaciones de origen en algunos casos, principalmente bodegas. Se nota que no se apuesta por el evento, algunas parecen estar casi a la fuerza y apenas realizan acción alguna de promoción.

La Orza de Almeria

La prueba de la falta de atractivo de la exposición es la casi total ausencia de profesionales de la hostelería salvo, los de la que podríamos denominar “nueva hostelería”, gastrobares y demás, probablemente porque ellos son los protagonistas del Congreso paralelo que se organiza en el auditorio.

Fernando Huidobro en su texto de introducción del libro oficial del Congreso, describe perfectamente lo que es la riqueza y variedad del producto andaluz y lo que supone su cocina. Por ello esta cita debería suponer la mayor demostración de fuerza del potencial gastronómico de la región y el homenaje a quien hace posible eso, los productores y los cocineros, los verdaderos héroes de esta película.

Jamones Segura

Sobre el papel la lista de expositores es extensa, hay variedad y calidad, a pesar de lo dicho anteriormente hemos tenido ocasión de conocer productos de nivel, como el jamón serrano proveniente de la raza Duroc de Jamones Segura de Serón (Almería) o los provenientes de cerdos ibéricos criados con bellota en la Sierra de Aracena (Huelva) de Jamones Eíriz. Aceites de Oliva, muchos y excelentes, además este año con la novedad de un espacio expositivo propio, aunque en un sitio aparte de la zona expositiva principal, igual que la zona de vinos, frente a la entrada, un espacio atendido por profesionales de la sumillería, pero donde también se pone de manifiesto la

Carnes Desiderio Rodríguez

carencia de muchas marcas en la exposición, en esto, en el vino tanto Montilla como Jerez han tenido pequeños stands de sus respectivas D. O., sin embargo la Asociación Sevillana de Productores de Vinos y Licores no han montado stand propio este año, aunque se han podido ver algunas marcas en el pequeño stand de PRODETUR, la empresa turística de la Diputación de Sevilla.

Quesos muy notables, como la gaditana marca Payoyo, que ha dado nombre a todo un estilo de queso. Curioso fue conocer a la empresa gaditana Bochas, que elabora esferas de vino, con una membrana de algas, estas pequeñas esferas contienen dentro vino cuyo sabor estalla en la boca, actualmente las elaboran de Oporto, Moscatel y Pedro Ximénez y son un novedoso complemento para algunos platos. Junto a Bochas estaban las magníficas conservas barbateñas de Herpac, especialistas en el mundo del atún de almadraba. En el mismo stand gaditano pudimos probar las novedades de Salsas Cantizano.

Herpac en el stand de Cádiz

Doblando la esquina del piso superior estaba nuestro amigo Juan Antonio de Los Alcalareños, con su Rey del Taquito, una delicia de picoteo, sus taquitos de jamón. Descubrimos los impresionantes cortes de carnes de Desiderio Rodríguez, empresa de Morón de la Frontera (Sevilla).

También había un espacio, apartado y de paso, para la bibliografía culinaria, como los magníficos libros expuestos en las mesas de Hegar Distribuidor de Ediciones, S. A. y para la comunicación especializada, como la que desarrolla el equipo de Román Alberca en Gourmedia.