Cada 19 de Enero, aniversario del nacimiento del autor de El Cuervo, un personaje misterioso con capa negra, se acerca a la tumba del escritor Edgar Allan Poe a depositar un ramo de flores y una botella de Amontillado.

Uno de los vinos más literarios del mundo quizás sea el Amontillado, una de las joyas enológicas de los generosos andaluces y de los vinos del mundo en general. Bodegas Valdespino es una de las casas jerezanas más antiguas y propietaria de viñedos en uno de los pagos más privilegiados de Jerez, Macharnudo Alto, cepas emblemáticas que esta bodega ha cultivado durante siglos. Una bodega familiar cuyo  origen se remonta a la llegada de Alfonso X El Sabio y sus tropas castellanas a la ciudad de Jerez en 1246. Valdespino es una de las bodegas más antiguas del Marco de Jerez, figurando sus primeras actividades comerciales el año 1430. Ya en 1875 se conforma como sociedad anónima. Ocho años más tarde en 1883, entra en la Real Orden de Proveedores de la Real Casa. En el año 1999, Valdespino fue incorporada al Grupo Estévez, junto a Bodegas José Estévez y Bodegas Marqués del Real Tesoro, un cambio que ha comportado la incorporación de nuevos sistemas de control tecnológico en la gestión de la crianza, si bien conservando su personalidad tradicional.

Pago Macharnudo Alto

Valdespino es una bodega que, en su sistema tradicional, tiene muy en cuenta los valores del terruño y es de las pocas que elaboran según el clásico sistema de fermentación en botas de roble de 500 litros, siendo lo habitual hoy en día la fermentación en tanques de acero inoxidable.

Bodega Valdespino

Como hemos ya señalado, toda la uva, Palomino Fino, utilizada para la elaboración de los vinos de pago de Valdespino procede del pago de Macharnudo Alto, situado a unos 5 kilómetros al noreste de Jerez, en el centro de la comarca, una zona privilegiada del Jerez Superior. Macharnudo se encuentra a unos 135 metros sobre el nivel del mar y está orientada al sureste. Destaca la singularidad de su tierra blanca, la “albariza”, arquetipo de suelo de la zona de producción de la Denominación de Origen de Jerez. Se trata de un terreno muy calizo de origen orgánico. Gracias a su alto contenido en carbonato cálcico, su textura arcillosa no se resquebraja. Blanda cuando está húmeda, forma duros terrones cuando está seca. Bajo la lluvia absorbe la humedad como una esponja. Cuando vuelve a secarse, a causa de las altas temperaturas, forma una capa que limita poderosamente la evaporación.

Amontillado Tío Diego es uno de los vinos clásicos de Jerez, elaborado de la manera más tradicional utilizando el sistema de criaderas y solera. Tío Diego se cría durante más de ocho años bajo velo de flor para luego pasar otros ocho en crianza oxidativa. Una brillante y limpia capa de color ámbar oscuro a la vista. En nariz se muestra a la vez punzante y tremendamente aromático, con claras notas de avellana americana, propias de oloroso y recordando claramente su crianza bajo flor, propio de los finos. En boca es muy seco, amplio y equilibrado, con un postgusto muy permanente y elegante.

PVP.: 12,00 €