A pesar de su todavía evidente juventud, Álvaro Martín es un hombre curtido profesionalmente en el mundo del vino. Este sevillano ingeniero técnico agrícola y enólogo, ha comenzado una nueva aventura empresarial con Amavinos.

Álvaro Martín en Amavinos

Martín vivió en Florencia el surgimiento de los llamados “supertoscanos”, vinos de la región italiana de la Toscana que, desde entonces, están colocados entre los más valorados del mundo. Después pasó por bodegas como Morosanto de Ronda, Cims de Porrera de Priorato o Dominio del Bendito de Toro, entre otras.

A2 Vino y Cultura fue su primera empresa dedicada al mundo del vino, después fundó Spanish Palate, creó el vino Compás y también estuvo en el nacimiento y desarrollo del proyecto Botas de Barro. Desde este pasado mes de Septiembre, tras un estudio y planificación de meses, está en el mercado local de distribución con Amavinos.

Visitamos las instalaciones de Amavinos en el Edificio Vilaser de Sevilla, rodeado de cajas y botellas de vinos, Álvaro Martín nos habla con ilusión de su nuevo proyecto, señalándonos que ha encontrado la actual hostelería sevillana con un panorama bastante más optimista de lo que habitualmente se comenta. Nos habla de la inquietud de una nueva hostelería que se preocupar por tener una carta de vinos novedosos, originales, de nuevas zonas y que intentan orientar al cliente a nuevos descubrimientos.

Vinos de Amavinos en catas

Tengo mucha ilusión puesta en el proyecto Amavinos. Yo miro mucho, no solo la calidad del vino, también las características de la bodega y el bodeguero, de hecho, igual que existe una llamada “banca ética”, también busco el “vino ético”, un vino que tanto en la crianza de la viña como en su elaboración transmita ese concepto.

El catálogo de Amavinos es variado y está lleno de vinos “distintos”. Vinos de denominaciones de origen como Madrid: Bodegas El Regajal; los magníficos vinos de Bodegas Volver, tanto en la D. O. La Mancha como en la D. O. Alicante, con su blanco Tarima Mediterráneo o su Tarima Hill Monastrell; también hay lugar para riojas de corte clásico, como los vinos de Luis Gurpegui Muga; dos bodegas de la D. O. Rueda, Valdecuevas y Cachazo, ésta con un magnífico Carrasviñas, con un peculiar Fermentado en Barrica; grata sorpresa el Montetoro Crianza 8 de Bodegas Ramón Ramos (D. O. Toro); no falta un Ribera de Duero, Bodegas Raíz. También hay lugar para tintos andaluces, como los de Fontedei, o el sofisticado Galia, Vino de la Tierra de Castilla León.

Una nueva opción para los que buscan ofrecer a sus clientes vinos de especial calidad, bodegas seleccionadas con mimo por este amante de los vinos, Álvaro Martín y Amavinos.