Alimentaria 2018

Como los espectáculos teatrales que se ofrecen al público en el entorno de Broadway, el llamado Off Broadway, también en el entorno de la Feria Alimentaria 2018, se organizan algunas actividades paralelas relativas al sector de los vinos y la hostelería.

Santi Redondo de Cavas Recaredo

Una de las más interesantes para los amantes del vino, ha sido la exposición de bodegas y cata celebrada en las Atarazanas, el actual Museo del Mar de Barcelona. Un magnífico espacio que, bajo el título La Renaissance des Apellations, Return to terroir, congregó, bajo las altas naves góticas de los antiguos astilleros medievales, nada menos que a 44 bodegas elaboradoras de vinos con métodos ecológicos y biodinámicos.  Bodegas procedentes de zonas tan importantes en el mundo del vino como Burdeos, Borgoña, Loira, Alsacia, Beaujolais, Jura, Provenza, Roine, entre otras regiones francesas además de vinos provenientes de Alemania, Italia, Nueva Zelanda, Portugal, Eslovenia, Austria, Hungría y naturalmente España.

En el salón interesantísimos vinos que hablan de terruño, diferentes quizás a bodegas vecinas, con una marcada personalidad y, en no pocos casos, unos aromas primarios nítidos de mineralidad, incluso animales, además de la fruta. Eso nos pareció detectar por ejemplo en los muy suculentos Château Fonroque, Saint-Émilion Grand Cru Classé, con un muy sabroso rosado, pura golosina, y un magnífico tinto de Merlot (80%) y Cabernet Franc (20%).

Aspecto de las antiguas atarazanas de Barcelona

Aunque algunos de los vinos presentados pueden ser difícilmente entendidos por algunos aficionados, dada sus características a veces alejadas de los estándares de vinos similares. Vinos peculiares y elaboradores peculiares, como la pareja de Domaine de Juchepie y sus gama exclusiva de Chenin, desde los más frescos hasta complejos vinos provenientes de uvas botritizadas, la conocida como podredumbre noble. O la también pareja propietaria de Domaine Dieu-Le Fit, con un muy interesante blanco de Viognier, llamado Native (AOC Côtes du Rhône Villages Visan).

Una mesa muy especial de esta muestra de vinos biodinámicos ha sido la de los cavas de Recaredo, con sus extraordinarios espumosos, destacando su Serral del Vell 2008 (Xarel.lo y Macabeo) y su Turó d’en Mota 2004, del que solo se han elaborado 2.900 botellas, criadas durante 13 años y con uvas provenientes de una sola viña (Cava de paraje).

Cavas Castelo de Pedregosa y vinos de Castelo Vins

La llamativa torre roja del hotel Porta Fira, también ha acogido en su última planta, la 24, diversas presentaciones, como la de los vinos y cavas de Castelo de Pedregosa. Con una interesante colección de vinos tranquilos, Castelo Vins, cavas y un priorato, Petit Nûr, todos con una línea común, su frescura y su facilidad de beber, incluido su tinto de Priorat, un Cariñena 100% con 8 meses de crianza en roble francés y americano, elegante, con las características notas minerales de la región, elegante y fresco. Destacar entre sus cavas el Pedregosa Reserva L’Hereu 2008, añada excelente de la que se elaboraron 6.000 botellas, con 10 años de crianza y de las que se han guardado 2.000 en bodega que permanecerán dos años más en la cava. Además elaboran un muy rico vermut, rojo y blanco, a base de Garnacha Blanca y Macabeo, más 17 botánicos.

Actividades todas que complementan la oferta de la que hoy por hoy, sigue siendo probablemente la feria de alimentación más importante de España.